Las putas se rodean de pagafantas para subirles la moral, pero a la hora de comerse una polla van a buscarse un tío que consideren que esté bueno y que pase de ellas. Mientras tanto el pagafantas mira como el macarra se lleva a su amiga por ahí a que le huela la espalda a pecho y piensa: se esta haciendo la dura, le gusto, me ha dicho que soy un cielo y que estará ahí siempre. Los chicos sensibles y sinceros son claros aspirantes al corredor de la muerte, donde en un breve plazo de espera serán fusilados por la hija cosmopolitan de turno. Pero no todo está perdido, ellas tienen un punto débil.
Las mujeres no soportan estar solas, este es su principal rasgo, su dependencia de los demás. Un hombre es un unidad, puede apañárselas por si solo en cualquier situación. Si no sabe hacer algo aprende, no pide ayuda; si surge un problema lo soluciona, no llora mientras lo cuenta solo para que escuchen sus penas.
Para colmo las españolas a cualquier cosa la llaman follar, con sus actitudes de diva y su apogeo de poder de atracción, sus trapitos y sus poses de mierda, presumen de una abultada agenda sexual. Muchos novios, rollos, ligues, polvo-amigos, mucha liberación, mucho cosmopolitan. Pero después de todo las hay que no han follado en su vida, y luego todo son sustos. Tumbarse en la cama y que él haga todo, eso es follar para ellas. Un trance borroso, confuso, casi onírico, nunca pretendido por ellas. Algo que les ocurre involuntariamente. Les sucede sin pretenderlo, por accidente, un tropiezo. Dos copitas y ya estaba lo suficientemente borracha como para no ser responsable de sus actos. Carta blanca para la niña que no buscaba polla y el malote se aprovecho de su inocencia. Luego el malote es un poco imaginativo y la niña se asusta, que eso le parece raro, que le da vergüenza. En España se folla poco y mal y cuando una tía presuma del tema os podéis reír en su cara, porque no tiene ni idea.
Creo que llega un momento en la vida en el que se nos supone una madurez, una edad en la que ya no estamos para someternos a cosas que nos parezcan poco prácticas. Si una tía te deja porque quiere culebrón y hacer de su vida un drama es su problema. Por caprichosa y voluble se pierde lo que hay. Que te dejen no es el problema, si hay algo patético es intentar retener a alguien que ya no quiere estar contigo. Tanto ser afectuoso como una puta pared, dejar de ser uno mismo, de hacer lo que de verdad te apetece para tratar de contentar a una tía es ser menos. Las tías vienen y van. Solo quedan los recuerdos, y si te recuerdas como un imbécil que se rebajo y paso por el aro acabas en un foro de Internet lamiéndote las heridas como un gilipollas.
Recordad: mantened la distancia, no mezcléis las cosas y cuanto menos os conozcan, mejor.
Si follo: Todas putas
Si no follo: Todas putas
Corolario: Todas putas.
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Chus
8 de abril de 2009 11:41Enamorarte de una mujer y dejarle las niñas a otros solucionaría el tema.
Nota aclaratoria: Las mujeres son aquellas que no necesitan de un pagafantas, de artimañas viles ni de fregar el suelo con corazones ajenos. Pueden estar solas y no necesitar de que les carguen las bolsas. Solo hay que no estar ciego para poder encontrarlas. Ánimo.
Perbane
8 de junio de 2009 15:29A ver si renovamos el blog, colega.
Álvaro
26 de julio de 2009 20:25