Todo es una mierda
y al comprarla yo primero soy primero en rendir cuentas.
Sustituye lo que compro con tiempo,
repitiendo poco a poco, jodiendo.
Mil computadoras agarrotan mi cabeza, la noche empieza.
Metete un tirito que nos vamos a rodar.
Todos lo saben aceptan lo saben,
todos ayudan, aceptan ayuda,
y yo me precipito y les enseño el culo.
Jódete tú.
Suelo ser más duro, si peleo no me arrugo.
Contestaré a tu encuesta cuando acabe de potar.
Jódete tú.
Hay una putita que no deja de guitar, la noche empieza,
metete un tirito que nos vamos a follar.
Todo es una mierda que se rompe poco a poco
Todo es una mierda que se rompe poco a poco ...
Un año
Un año, si, llevo un puto año currando en un Burguer King, que rápido pasa el tiempo. ¿Qué os podría contar de mi trabajo? Pues básicamente que es un truño. Hacer hamburguesas, atender a gente, freír patatas y limpiar. Llevo más de 60 fines de semana haciendo eso , saliendo a las tantas de currar y creo que perdiendo tiempo de mi vida que nadie me devolverá .Pero bueno lo he ido … llevando. He hecho buenos amigos en el curro. Ademas todos los días pasa algo que se convierte en una anécdota que solo los que tiene un mierdicurro entienden y que al resto de la gente aburre o sorprende, y por supuesto me saco unas pelas al final de mes. Casi compensa la explotación a la que estoy sometido, repito casi.
Lo que pasa es que últimamente se me esta haciendo más pesado de la cuenta. Creo que voy a reactivar mi sentido común y dejar de intentar ser como los demás borregos y vivir la vida del modo que me gusta. Veremos que pasa ...
Asco
Hoy bajé de la facultad en bus, después de perder una hora de mi vida en una tutoría de cálculo. Al acercarme al portal de casa veía como la gente que caminaba delante de mi se iban apartando de algo que había en medio de la acera. Algunos se paraban y miraban, otros esquivaban el obstáculo prosiguiendo su camino. Al llegar a la altura del obstáculo descubrí que se trataba de un señor.
Estaba de rodillas y encogido, mientras delante suyo había unas bolsas de la compra tiradas y un montón de gotitas de sangre que manaban de su nariz y su frente. Me quite los casco, dejé a un lado la mochila e intente atenderle lo mejor que pude. Le incorpore en un banco cercano y le di unos clinex para limpiar la sangre de una herida que tenia en la ceja y taparse un poco la nariz. Intente tranquilizarlo y le pedí el teléfono de su casa para avisar y después llamé al 112. Él me contó que venia de la compra y que había tropezado cayendo al suelo, y que llevaba un rato en el suelo como ido y descentrado.
Entonces mi cabeza empezó a pensar, ¿con que clase de gente vivo? Gente que ve como una persona mayor se cae al suelo y no le ayudan. Gente que le ve en el suelo herido y pasan de largo o que le miran como algo ajeno a ellos. Lo curioso es que mientras estaba sentado en el banco con el señor la gente que pasaba empezó a pararse a mirar y a comentar lo sucedido. Miraban, cuchicheaban, pero nadie se acercaba a ofrecer ayuda.
No pude soportar la situación y me levante. Me levanté y me dirigí al corrillo de personas q nos miraban: si ninguno de vosotros piensa ayudar, marchaos, esto no es ningún espectáculo. Me dais asco. No se como me sentía, pero creo que era una mezcla de enfadado, frustración y decepción. Algunas personas se fueron y otras se apartaron para seguir comentando lo sucedido. Al rato llegó su mujer con su hijo y les deje allí con el señor, esperando la ambulancia.
Ahora mismo siento asco por la gente y no daría un duro por casi nadie. No se como hemos llegado a estos extremos...
¡No, gracias!
¿Buscarme un protector? ¿Un amo tal vez?
Y como hiedra oscura que sube la pared,
medrando sibilina y con adulación.
¿Cambiar de camisa para obtener posición?
¡No, gracias!
¿Dedicar, si viene al caso, versos a los banqueros?
¿Convertirme en payaso?
¿Adular con vileza los cuernos de un cabestro
por temor a que me lance un gesto siniestro?
¡No, gracias!
¿Desayunar cada día un sapo?
¿Tener el vientre panzón? ¿Un papo
que me llegue a las rodillas
con dolencias pestilentes
de tanto hacer reverencias?
¡No, gracias!
¿Adular el talento de los camelos?
¿Vivir atemorizado por infames libelos
y repetir sin tregua: «Señores,
soy un loro, quiero ver mi nombre
escrito en letras de oro!»?
¡No, gracias!
¿Sentir terror a los anatemas?
¿Preferir las calumnias a los poemas?
¿Coleccionar medallas? ¿Urdir falacias?
¡No, gracias!
¡No, gracias!
¡No, gracias!...
Pero cantar... Soñar... Reír... Vivir... Estar solo...
Ser libre, tener el ojo avizor,
la voz que vibre, ponerme
por sombrero el universo,
por un sí o por un no.
Batirme, o hacer un verso...
Despreciar con valor la gloria y la fortuna,
viajar con la imaginación ¡a la luna!.
Sólo al que vale reconocer los méritos,
no pagar jamás por favores pretéritos,
Renunciar para siempre a cadenas y protocolos.
Posiblemente no volar muy alto
Pero solo..."
Sobre mujeres, fantas y demás mierdas
Las putas se rodean de pagafantas para subirles la moral, pero a la hora de comerse una polla van a buscarse un tío que consideren que esté bueno y que pase de ellas. Mientras tanto el pagafantas mira como el macarra se lleva a su amiga por ahí a que le huela la espalda a pecho y piensa: se esta haciendo la dura, le gusto, me ha dicho que soy un cielo y que estará ahí siempre. Los chicos sensibles y sinceros son claros aspirantes al corredor de la muerte, donde en un breve plazo de espera serán fusilados por la hija cosmopolitan de turno. Pero no todo está perdido, ellas tienen un punto débil.
Las mujeres no soportan estar solas, este es su principal rasgo, su dependencia de los demás. Un hombre es un unidad, puede apañárselas por si solo en cualquier situación. Si no sabe hacer algo aprende, no pide ayuda; si surge un problema lo soluciona, no llora mientras lo cuenta solo para que escuchen sus penas.
Para colmo las españolas a cualquier cosa la llaman follar, con sus actitudes de diva y su apogeo de poder de atracción, sus trapitos y sus poses de mierda, presumen de una abultada agenda sexual. Muchos novios, rollos, ligues, polvo-amigos, mucha liberación, mucho cosmopolitan. Pero después de todo las hay que no han follado en su vida, y luego todo son sustos. Tumbarse en la cama y que él haga todo, eso es follar para ellas. Un trance borroso, confuso, casi onírico, nunca pretendido por ellas. Algo que les ocurre involuntariamente. Les sucede sin pretenderlo, por accidente, un tropiezo. Dos copitas y ya estaba lo suficientemente borracha como para no ser responsable de sus actos. Carta blanca para la niña que no buscaba polla y el malote se aprovecho de su inocencia. Luego el malote es un poco imaginativo y la niña se asusta, que eso le parece raro, que le da vergüenza. En España se folla poco y mal y cuando una tía presuma del tema os podéis reír en su cara, porque no tiene ni idea.
Creo que llega un momento en la vida en el que se nos supone una madurez, una edad en la que ya no estamos para someternos a cosas que nos parezcan poco prácticas. Si una tía te deja porque quiere culebrón y hacer de su vida un drama es su problema. Por caprichosa y voluble se pierde lo que hay. Que te dejen no es el problema, si hay algo patético es intentar retener a alguien que ya no quiere estar contigo. Tanto ser afectuoso como una puta pared, dejar de ser uno mismo, de hacer lo que de verdad te apetece para tratar de contentar a una tía es ser menos. Las tías vienen y van. Solo quedan los recuerdos, y si te recuerdas como un imbécil que se rebajo y paso por el aro acabas en un foro de Internet lamiéndote las heridas como un gilipollas.
Recordad: mantened la distancia, no mezcléis las cosas y cuanto menos os conozcan, mejor.